16. DICCIONARIO
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Significado de los términos de búsqueda de este apartado:
LOS BAJITOS:
Destacan (la mayoría de ellos) por tener más
"carácter" y resistencia para conseguir y mantener
el éxito.
Ya desde muy temprana edad, la diferencia de estatura lo compensaron
con algún don especial, o facilidad en algunas tareas.
Gracias a esto hoy en lo que dominan son realmente buenos.
MOTIVACIÓN:
El nivel de autoestima es perfecto.
Las personas que han crecido con padres justos pero
exigentes, son por naturaleza motivados en todo lo que hacen,
ya que desde niños pudieron comprobar lo placentero que
es, ver lo que uno es capaz de hacer si te esfuerzas.
Estas personas son unos ganadores en todos los sentidos.
NARCICISTA:
El narcicista es envidioso y mentiroso. Idealiza su imagen
y necesita la admiración constante como el aire para respirar.
La convivencia con ellos es imposible por necesidad.
Sólo existe ella o él. Este trastorno de personalidad
es muy común en personas que tuvieron una infancia muy
dura,
llena de incomprensiones por parte de sus padres y el entorno.
El narcicista no se da cuenta que las únicas personas
que le escuchan son los vampiros emocionales. Estos, sólo
están con el para cobrar algo a cambio. Gratis y por amistad
seguro que no.
Cuando reconocen sus cualidades que no importan a nadie, entonces
mejora su calidad de vida.
Ellos no necesitan a falsos amigos, todo lo que tienen se
lo han trabajado ellos mismos. ¡Sin vampiros emocionales!
NUTRIDOR:
Cuidan, alimentan y defienden a los vulnerables.
Halagan excesivamente, complacen a los demás pero
se sienten menos preciados ya que no son correspondidos.
Te complacen al ritmo que necessites. Son tan magníficos
que convivir con ellos se convierte en una pesadilla.
Imagínate:
Te hacen el desayuno, las comidas, te limpian el piso, etc...
Están convencidos, de que tu los deberías tratar
como ellos te tratan a ti. Si no, se sienten menos preciados.
Así que uno haciendo de mayordomo y el otro ni un detalle.
Propongo que desde un principio, se determinen las obligaciones
de cada uno, y que pidan lo que necesiten.
ODIO:
El odio y el enamoramiento son dos pasiones igual de intensas.
En los dos casos, la persona en cuestión no nos es indiferente,
o la queremos con locura, o la odiamos con todas nuestras fuerzas.
OPTIMISMO:
¿Qué pretendes? ¿Sentirte bien o mal?
Todo problema tiene solución. Pensar positivamente, ayuda
a ver, que sólo afecta a una parte de tu vida, y que el
resto está bien.
Cómo nace un problema: Primero hay que equivocarse.
¿Te has equivocado de pareja? ¿Tu actual profesión
no da el sueldo que necesitas para tu nivel de vida? ¿Cuándo
hiciste el último curso de reciclaje?
Piensa de forma justa y sin la influencia de otras personas.
Enfréntate a tu forma de hacer las cosas.
Ahora piensa: Qué puedes hacer hoy para que mañana
te encuentres mejor.
Recuerda: Hoy estás donde te dejastes ayer.
PARANOIDE:
Una persona paranoide padece un trastorno de personalidad
grave. Para el bien de sus familiares, y con el fin de mejorar
su calidad de vida, le aconsejo buscar ayuda especializada.
Es una persona desconfiada en extremo, ambiciosa y brutalmente
egoísta. Desprecia a los débiles.
Con los superiores es extremadamente prudente y envidioso.
PERFECCIONISTA:
Exigente, responsable, resistente, tiene éxitos y aceptación
social. Pero la perfección lleva al fracaso seguro. Ser
realista es llegar al éxito.
Todo o nada, perfecto o nada. No corre riesgos. Se repite docenas
de veces. Buscar desde un principio 10 soluciones perfectas a
cada cosa es fracasar.
Imagínate lo rápido que podría ser si su
autoestima le dijera que la primera idea es la buena.
Este es un ejemplo de los pensamientos de un perfeccionista.
Un mundo perfecto:
La pareja perfecta, el trabajo perfecto, la solución
al problema,
la comida, la ropa, los niños, la camisa, hacer el amor
perfectamente, el cine perfecto, la película, los amigos
perfectos, el coche, el aparcamiento, la lámpara y un largo
etc.
Mi comentario:
Te recomiendo una saludable imperfección. El imperfecto
siempre es más feliz, no se anda con tonterías.

PSICÓPATA:
Es una persona agresiva, explosiva, no se adapta y es violenta.
Padece de trastorno de personalidad grave.
No tiene sentimientos de culpa.
Su vida ha estado rodeada de agresiones y problemas emocionales
graves. Necesita una persona fuerte con mucho carácter
para calmarle, y enseñarle el camino hacia el saco de boxeo.
Tiene que poner su autoestima en marcha. Debe aprender a desahogarse
de sus frustaciones, e incomprensiones pegando golpes y patadas
al saco de boxeo.
De no aprender a canalizar ese exceso de agresividad, puede llevar
a la violencia con los más próximos, o derivar en
abusos sexuales.
SEGUROS:
Se proponen metas accesibles. Son curiosos y presumen
de ser felices.
Se sienten libres y no se quieren comprometer.
Son insaciables siempre quieren más.
Mi comentario:
Nunca obtendrás todo lo que deseas. Pero tendrás
lo que necesitas y siempre será más de lo que puedas
desear.
Tu deseo de tener mucho más, sólo te impide de
disfrutar
lo que realmente tienes.
SUMISO:
Estas personas evitan cualquier enfrentamiento, ceden
y descuidan sus necesidades emocionales.
El sumiso, en manos de una persona buena va muy bien.
Lo contrario ocurre si cae en manos de un manipulador.
Mi comentario:
Si conoces a alguien, ayúdale a mejorar su autoestima
y a pedir lo que necesite.
TOLERANTE:
Son confiados y de mente flexible. Excesivamente tranquilos
y descuidados. No quieren problemas.
Los tolerantes son como los nutridores, pero a estos no les importa,
que no hagas nada por ellos.
Propongo que presenten desde un principio sus reglas de convivencia.
Hay que animarlos a que exterioricen sus necesidades.
TOZUDEZ:
Es causa de discusiones y lucha.
Pero la tozudez también activa la motivación.
Me encantan los tozudos porque quieren algo. A veces no
saben bien el que, pero insisten y eso es muy bueno.
Son obstinados, sea positivo o negativo. La vida nos exige continuamente
decisiones, a veces nos decidimos por algo nuevo, que sin tozudez
no seríamos capaces de conseguir.
VENGANZA:
Pasión y odio. Primero odiamos a alguien, hasta que
se convierte en una pasión destructora.
La autoestima está sobre alimentada. Es tan intenso como
el enamoramiento o el odio.
Nos hemos equivocado de persona y sufrimos las consecuencias.
De haber prestado atención, nos hubiéramos dado
cuenta que su actitud en esa persona es normal.
Recuerda: Sólo hay dos tipos de personas las decentes
y los indecentes. Puedes pedir cambio de actitud pero nunca de
carácter.
VIOLENCIA:
Cuando la agresividad explota se produce la violencia.
Es cuando intentas destruir la causa de tu malestar.
Es decir: No es nada personal, sólo es que me has puesto
de muy mal genio y eso es todo.
La solución es canalizar toda esa energía negativa
y desahogarse en un saco de boxeo.
Todos sufrimos injusticias, pero de ahí a repartir venganzas
dolorosas, sólo porque el otro no está a la altura
de tus necesidades emocionales. ¿Es justo o es una nueva
injusticia?
La violencia puede aparecer puntual o formar parte importante
de una persona con trastornos de personalidad grave.
Si es puntual se debe a una
acumulación excesiva de agresividad.
Si forma parte del individuo es
porque la vida que ha vivido ha sido excesivamente dura. Alguien
que crece rodeado de brutalidades físicas y emocionales
interpreta estos malos tratos como algo normal. No conoce otra
cosa.
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